Papa Francisco II parte
Continuando con la temática del Papa Francisco en Brasil, y
con el relato anterior sobre mi exaltación emocional, en esta oportunidad sentí
a Jesús, no al Papa Francisco.
Su modestia, su humildad, una
iglesia con presencia en el dolor, en las favelas, en el centro de recuperación de
drogadicción, donde los testimonios me llenaron de sorpresa y alegría, al ver
como en la búsqueda interior encontraron la presencia divina que los rescató, la juventud como resonó en el universo, la alegría, me reconfortó frente a un mundo polarizado donde habita la corrupción, los intereses espureos. Si creo que el futuro está enlos jóvenes que no esten contaminados por el mal.
Como dice el Papa Francisco o sea
Jesús por su intercesión pongamos la semillita en nuestros corazones, porque él
nos escucha, él nos perdona, él nos abraza ante la desesperanza, ante el vacio,
ante la indiferencia.
No tengo dudas, puedo dar muchos
testimonios, propios y ajenos sobre que pedir con el corazón, obrar con el
corazón, trabajar el no apego, renunciar a las ataduras materiales, eso no
quiere decir que no me gustaría ganar más o tener algún bien para vivir más
tranquila, lo que quiero decir que el deseo infinito de tener, me resulta o al
menos veo en quienes muchos que me rodean, viven atados a esos bienes, a
personas o grupos que son elegidos por las mismas connotaciones materiales y no
por el amor al prójimo.
Solo son relaciones de
conveniencia que empobrece el espíritu, que enferma el alma y enferma el
cuerpo.
Me apena que ante la desesperación
de muchas personas, ante el dolor moral y espiritual se aferran a gurús de la
modernidad, donde tienen que pagar precios altos para formar parte de una
comunidad que finalmente los deja vacios.
Hace poco vino uno a nuestro país con avión privado, cargando a sus
espaldas, estafas al fisco, etc. Etc.
Estar cerca de la iglesia, de
Jesus y María, es más barato y más gratificante, o así seas de otras
religiones, lo importante es no darles de comer a gente que usa la desesperanza
para beneficio propio.
Pido desde este humilde espacio,
que reflexionemos sobre nuestro ser interior, sobre nuestra alma o espíritu y
como lo alimentamos, no dar lugar a espacios vacios y gente que se corrompe con
falsas filosofias.
Que tengan una feliz vida, llena
de amor, y que Dios bendiga a todos que lean este espacio de reflexión.
Marta
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